- Una galería de Puerto Príncipe ha buscado reforzar la visibilidad internacional de los pintores del país
Una cincuentena de lienzos de arte haitiano han sido trasladados a Washington para dar luz la creación artística del país de antes y después de la catástrofe
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (14/ENE/20112).- La galería Watergate de Washington
presenta una medio centenar de lienzos de 38 artistas de Haití en un intento de
evitar que el arte haitiano se diluya a causa de la tragedia causada por el
terremoto que hace dos años asoló el país.
Pese a sus dañadas
instalaciones y a la muerte de sus fundadores en el terremoto de 2010, una
galería de Puerto Príncipe ha buscado reforzar la visibilidad internacional de
los pintores del país.
Una cincuentena de lienzos de arte haitiano han
sido trasladados a Washington estos días, cuando se recuerda el segundo
aniversario del devastador terremoto, para dar luz la creación artística del
país de antes y después de la catástrofe, pero también para evidenciar las
sombras que dejó en los creadores.
"Las pinturas de destrucción han
ganado peso tras el terremoto", explicó la comisaria de la exposición,
Dale Johnson, que contactó con los herederos de la galería Rainbow de Puerto
Príncipe para organizar en EU esta muestra con obras de 38
artistas.
Algunos pintores trasladan al lienzo formas delirantes,
caóticas y sobrecargadas; otros optan por la descomposición de formas y los
colores tenebrosos.
En la exposición de la galería Watergate de
Washington, hay obras en que los efectos del terremoto que dejó 300 mil víctimas
mortales son menos evidentes: el visitante debe fijarse en el marco de madera,
roto por los efectos del movimiento de tierra, o en el rótulo explicativo, que
evidencia que el autor murió en el terremoto.
Pero el arte es también una
escapatoria, cuenta Johnson: "Haití ha sufrido una notable deforestación, pero
muchos de ellos pintan un país idílico e imaginario, con bosques frondosos, tal
y como les gustaría que fuera".
Es allí, en esos bosques repletos de
animales y frutas exóticas, en esas formas naíf con colores extravagantes
propias del arte haitiano más puro, donde se mezclan las obras de antes y
después de la catástrofe para demostrar que la creación artística del país
caribeño puede seguir avanzando.
Para la estadounidense, "la familia de
los galeristas difuntos ha intentado revitalizar la galería de Puerto Príncipe y
permitir a los artistas continuar pintando y expresándose, pese a la devastación
y al periodo complicado para el país".
Considera que la venta de estas
obras al público estadounidense "puede financiar a estos artistas para seguir
adelante con sus familias y con su pasión por el arte".