- Interpretan la historia de Clara
En víspera de Navidad, cuando se hacen los preparativos para la gran noche en la casa de Clara se encuentra toda la familia y amigos, donde los niños desfilaban por el salón ante el árbol de Navidad
CIUDAD DE MÉXICO (17/DIC/2011).- La historia del Cascanueces, comienza en que había una vez una niña
llamada Clara, quien además de ser hermosa, tenía la suerte de que su padrino
fuese el juguetero Herr Drosselmeyer, quien fabricaba maravillosos juguetes para
ella y su hermano Fritz.
En víspera de Navidad, cuando se hacen los
preparativos para la gran noche en la casa de Clara se encuentra toda la familia
y amigos, donde los niños desfilaban por el salón ante el árbol de Navidad,
mostrando en ese momento su agilidad desde temprana edad y maravillando al
público.
En ese momento llega su padrino, quien con sus mágicos obsequios
que son: un arlequín, una colombina y un moro, empiezan a bailar para el deleite
de todos los presentes en el gran salón, por lo cual Clara queda maravillada con
el espectáculo y quiere que sigan bailando toda la noche.
Sin embargo,
sus padres le explican que su actuación ha terminado, y la niña se entristece,
pero al ver sus lágrimas, Herr le entrega un juguete que ha creado para ella: un
Cascanueces que luce pequeño junto a los enormes muñecos bailarines.
Al
verlo, Clara deja de llorar, pero disgustado por no tener un obsequio, Fritz
arrebata el Cascanueces a Clara y lo rompe, por lo que el padrino lo repara y el
padre de la niña lo coloca junto al árbol.
Luego al pasar unos minutos,
Clara duerme y en sus sueños, los objetos comienzan a tomar dimensiones
desproporcionadas, y el reloj da las 12 campanadas, por lo que la magia de Herr
todo continúa creciendo en forma descomunal, incluso el árbol de
Navidad.
Clara ve que los ratones, dirigidos por su rey, se preparan para
atacar al Cascanueces y a los soldaditos, y comienza una terrible batalla, en el
momento en que explotan los cañones y brillan las espadas.
Antes que los
ratones puedan lastimar al Cascanueces, Clara corre a rescatarlo, se quita una
de sus zapatillas y golpea en la cabeza al rey de los ratones, viendo que su rey
ha caído, los ratones retroceden arrastrándolo con ellos.
El Cascanueces,
convertido en príncipe por el amor de Clara, se inclina ante ella y la invita a
hacer un viaje como recompensa por salvarle la vida, por lo que muy pronto Clara
y él se encuentran en un bosque cubierto de copos de nieve en donde todo el año
es invierno.
Por lo que aparece la reina de las nieves y no sólo les da
la bienvenida, sino que, junto con los copos, baila para ellos, de una manera
magistral y con un talento estético de ballet clásico, para arrancar los
aplausos del público.