- Reseñas literarias
La Sinfonía del Tiempo Breve es ante todo un relato ameno para quien quiere salir de la monotonía diaria y tener una aventura, aunque sólo sea a través del papel
GUADALAJARA, JALISCO (11/SEP/2011).- Lo importante no es el comienzo o el final de algo, es lo que
ocurre en medio. Esa es la filosofía de Green Talbot, nacido en 1919 en la
apacible ciudad de Tranquility. Allí nadie llega sin ser esperado, las cosas
rara vez cambian y pocos niños nacen. En ocasiones llegan extraños, como los
padres de Green, Gregory Talbot y su esposa María, pero lo cierto es que una vez
dentro nadie sale. Nadie más que Green, cuya máximo defecto (y cualidad) es la
curiosidad.
El mundo es vasto e interminable para quien ve todo desde una
óptica diferente, como Green. Su viaje por Europa nos conduce a través de los
años previos y posteriores a la segunda guerra mundial, aunque lo más importante
es que nos guía a lo largo de un encuentro con el destino mismo.
Las
travesías de Green rara vez terminan como y donde él lo espera, no obstante, se
lo toma con calma. Después de todo, las mejores cosas de la vida son las que uno
no se espera. Tras las más alocadas aventuras, nuestro protagonista se halla
convaleciente y moribundo a sus 71 años. Espera la muerte en un pequeño hospital
de un pueblo italiano, es ahí donde nos revelará el secreto de una vida bien
vivida.
El relato resulta excelente para reflexionar sobre las cosas
importantes de la vida, sin resultar demasiado pesado o intrincado. Se trata de
una fábula para adultos con pasajes conmovedores, la cual evoca la naturalidad e
inocencia de libros como "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry. También nos
regala personajes a los que es muy fácil llegar a entender y querer a lo largo
de la historia.
La novela envuelve al lector en un mundo de fantasía que
es perfectamente coherente y real dentro de sus propios límites. De cierto modo
la vida del protagonista es un poco la vida de todos. Resulta casi imposible no
identificarse con Green, su relato nos conduce a través del llanto, la
monotonía, la felicidad, la sorpresa y el amor. La narrativa definitivamente
atrapa, se lee con gusto y casi sin querer parar.
"La Sinfonía del Tiempo
Breve" es ante todo un relato ameno para quien quiere salir de la monotonía
diaria y tener una aventura, aunque sólo sea a través del papel. Es un fábula
con una moraleja que nos ayuda a ser un poco más curiosos perdiendo el miedo a
abandonar la certeza. Arrancando, en el camino, más de una sonrisa y un suspiro
al espectador.
El italiano Mattia Signorini es definido como uno de los
talentos más prometedores de la literatura de su país con tan sólo dos novelas
en su haber: "Lontano de Ogni Cosa" (Lejano de cada cosa) de 2006 y “La Sinfonía
del Tiempo Breve”.
La sinfonía del tiempo breve. Mattia
Signorini. Seix Barral. 2011. 192 páginas
EL INFORMADOR/EDNA MONTES