- El escritor era considerado el último maldito de la literatura argentina
Rodolfo Enrique Fogwill, falleció a los 69 años luego de permanecer hospitalizado por complicaciones pulmonares
GUADALAJARA, JALISCO (23/AGO/2010).- El escritor argentino Rodolfo Enrique Fogwill, falleció a los 69 años de edad el pasado sábado, luego de permanecer hospitalizado por complicaciones pulmonares provocadas por su afición al tabaco.
Considerado por la crítica como el último maldito de la literatura argentina, Fogwill integró, junto a César Aira y Ricardo Piglia, el podio de los escritores argentinos más sobresalientes después de que en los ochenta murieran Borges y Julio Cortázar.
Su trabajo se distinguió por su tono irreverente a la hora de abordar una historia o determinada situación, que destacó por su pluma mordaz y su intuición al margen de modas.
En seis días y con 12 gramos de cocaína escribió Los pichiciegos, la novela que lo catapultó a la fama, en la que narra la Guerra de las Malvinas entre su país y el Reino Unido.
“Falleció un escritor de los que escasean, alguien que sabía disfrutar del placer estético y que ponía a la belleza y a la perfección estilística por sobre todas las cosas, incluidos los compromisos políticos, los códigos de convivencia y la buena educación. A partir de hoy todo va a ser mucho, pero mucho más aburrido”, aseveró Guillermo Piro, columnista de Perfil, diario de Buenos Aires, en el que también colaboraba el literato.
Cuando Fogwill comenzaba a hacerse de un reconocimiento público, vio en Borges la misma afición al cigarro que este fin de semana acabó con su vida.
Entre su obra, que abarca más de 20 títulos, destacan los poemarios El efecto de la realidad y Lo dado, los libros de relatos Música japonesa y Cuentos completos y las novelas Muchacha punk y Vivir afuera, con la que ganó el Premio Nacional de Literatura Argentina. Además de su carrera como escritor, Fogwill creó el sello editorial Tierra Baldía, en la que publicó y promovió a poetas desconocidos.
En una entrevista publicada en el diario español El País, el cronista y ensayista argentino señaló que “cuando yo asumí a Borges como paradigma ya sabía que no iba a ser Borges. No fui un paso más allá. No descubrí nada. Pero exploté bien la oportunidad. Escribí el destape 10 años antes del destape. Fui el primer tipo de la historia de la literatura que puso un consolador eléctrico en un texto literario. Y además, el destape filosófico. Yo fui el primer escritor de la reaganomics, o sea, de la caída de cualquier anclaje real de las utopías comunistas. No hubo una literatura más militantemente posmoderna que la mía de 1978”.
A lo largo de su vida, el autor de La experiencia sensible, ejerció múltiples oficios, entre ellos sociólogo, empresario, publicista, profesor titular de la Universidad de Buenos Aires, ensayista y editor de una legendaria colección de libros de poesía.
En una ocasión, sobre su dependencia al cigarro, Rodolfo Fogwill destacó que “por 20 años fui consultor de una tabacalera y pude librarme -en orden- primero del cine, después del dinero, del alcohol, de la mariguana y finalmente de la cocaína, pero aún sigo dependiendo de la estúpida nicotina”.
El autor Rodolfo Fogwill nació en Argentina, en 1941 y falleció el pasado sábado 21 de agosto. Estudió Sociología en la Universidad de Buenos Aires. Antes de dedicarse a las letras, trabajo en el campo de la publicidad. Aunque su reconocimiento global se debió a sus escritos irreverentes. Su obra va de la poesía al cuento y del ensayo a la novela, entre sus 20 títulos destacan El efecto de realidad (1979), Mis muertos punk (1980), Música japonesa (1982), Una pálida historia de amor (1991) y En otro orden de cosas (2002), entre otros. En 2004, obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Argentina con Vivir afuera. También fundó la editorial Tierra Baldía que promovió a poetas emergentes.